¡Felicidades por tu piercing!

Tu nuevo piercing en la nariz se realizó en un entorno estéril con equipo estéril de alta calidad y una aguja desechable de un solo uso. Ahora es tu responsabilidad cuidarlo para asegurarte de que se mantenga limpio. Si sigues nuestras instrucciones de cuidado posterior a la perforación de la nariz, no deberías experimentar casi ningún problema.

Sin embargo, si alguna vez experimentas algún problema o tienes alguna pregunta, no dudes en volver a la tienda para que uno de nuestros perforadores lo vea.

Puedes descargar tu folleto de cuidado posterior a la perforación de la nariz aquí.

Cuidado posterior a la perforación de la nariz: Información sobre limpieza y cicatrización

Los piercings en la nariz son fáciles de cuidar y suelen cicatrizar por completo en unos 4 meses. Las zonas internas (tabique y el interior de la nariz) cicatrizan considerablemente más rápido que la piel externa de la nariz.

Para limpiar tu nuevo piercing en la nariz, debes usar una solución de sal natural y agua previamente hervida (una pizca de sal en un vaso de agua es ideal). Con el agua salada y un bastoncillo de algodón, limpia suavemente la zona dos veces al día. El aceite de árbol de té (disponible en tiendas) también se puede usar como limpiador. Simplemente aplícalo sobre la piel 5 minutos antes de limpiarla y enjuágala completamente con agua salada. Recomendamos limpiar las zonas internas dos veces al día, como se indica en esta guía de cuidados posteriores para piercings de nariz, durante 6 semanas y la zona externa durante 8 semanas.

La joya suele poder cambiarse unas semanas después de completar el tratamiento de limpieza.

No gires ni muevas la joya innecesariamente y nunca te la quites antes de la fecha límite. Además, mantén cualquier producto de belleza (maquillaje, bronceador artificial, etc.) alejado de la zona hasta que esté completamente curada.

Lamentablemente, las narices pueden ser propensas a las cicatrices queloides; esto se debe simplemente a la cicatrización del cuerpo sobre la zona. Los queloides suelen verse como un pequeño bulto o mancha roja alrededor del piercing. Si alguna vez experimentas un queloide, simplemente acude a la tienda para que un perforador te aconseje sobre el mejor tratamiento.

Como con cualquier piercing nuevo, es normal que aparezca un poco de enrojecimiento y una pequeña secreción blanquecina/amarillenta.

Si tienes alguna duda o pregunta, vuelve a la tienda para charlar. Si no puedes volver por cualquier motivo, consulta solo con un profesional médico o visita nuestras preguntas frecuentes sobre piercings, donde encontrarás información completa.